La Guardia Revolucionaria advierte sobre controles a buques que incumplan protocolos, en medio de tensiones en una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio energético global
La misión de Irán ante la ONU calificó como «infundadas y absurdas» las versiones sobre un cierre del estrecho de Ormuz, y reafirmó el compromiso del país con el derecho internacional y la libertad de navegación en esa vía marítima.
Sin embargo, en declaraciones separadas, el general de brigada Kiumars Heidari, subcomandante de la Base Jatam al Anbiya de la Guardia Revolucionaria, advirtió que los buques que transiten por el estrecho deben cumplir con protocolos internacionales establecidos, y señaló que quienes no lo hagan «podrían ser atacados o hundidos». El militar precisó que estas medidas se aplican conforme a las leyes internacionales en contextos de conflicto.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y es una de las rutas marítimas más sensibles para el comercio mundial. Por sus aguas transita aproximadamente el 20% del petróleo comercializado a nivel global, lo que lo convierte en un punto neurálgico para las cadenas de suministro energéticas y para el transporte de mercancías que dependen de esa vía.
La Agencia Británica de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO) reportó este jueves una explosión frente a la costa sur de Kuwait, en el Golfo Pérsico, el más reciente de una serie de incidentes en la zona en medio de la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Desde una perspectiva logística, cualquier afectación a la libre navegación en el estrecho de Ormuz tendría repercusiones inmediatas en los flujos de exportación de crudo y gas licuado, así como en los costos de flete y primas de seguro para buques que operan en la región. Por ahora, las autoridades iraníes insisten en que la vía permanece abierta al tránsito internacional, sujeto a controles y protocolos de navegación.
